Ayer recibí esta nota de prensa:
“Investigación
realizada entre más de 200 familias con niños de 6 y 15 meses
El
51% de los bebés que sufren insomnio duermen en los brazos o en la cama de sus
padres.
Martes, 20 de
diciembre de 2011.- Las conclusiones del
estudio publicado por la Sección de Neurofisiología del Hospital Virgen
de la Luz de Cuenca demuestran que el 51% de los bebés que
padecen insomnio duermen en un lugar inadecuado, tanto en el inicio
del sueño como durante la noche, una práctica que también desaconsejan los expertos
en descanso de Ecus Kids.
Dicha
investigación hace mención al lugar donde duermen los niños, quienes deben
acostumbrarse a dormir en la cuna, no en los brazos ni en la cama de
los padres. Por eso sorprende que el 8,2% de los niños de 15 meses comparta
colchón con sus progenitores, mientras que el porcentaje desciende
hasta un 4,7% cuando los bebés tienen 6 meses.
En opinión de
los profesionales de Ecus Kids, marca líder en descanso infantil, hay que lograr
que el bebé identifique siempre los mismos elementos con el
momento de dormir. El tacto suave y una superficie mullida
aportan sensaciones que el bebé reconocerá y asociará a paz y seguridad.
El estudio
afirma además que tan solo el 58,8% de los niños de 15
meses inicia el sueño en solitario, una población donde se reducen los
síntomas del insomnio: despertarse varias veces por la noche, tardar en dormir
más de 15 minutos y dificultades para reiniciar el sueño.
De hecho, el
55,3% de los niños que se despiertan más de dos veces por la noche
es porque duermen en un sitio inadecuado, ya sea en los brazos
o en la cama de sus padres.
Los padres deben por
lo tanto transmitir a sus hijos hábitos de sueño correctos, y
es que existen datos alarmantes, como que el 18% de los niños
de 15 meses se acuesten a las once de la noche o incluso más tarde.
El Club de
los Pequeños Soñadores, una
herramienta online de libre consulta, ayuda a los padres a resolver las
variables planteadas en dicho estudio: horas de sueño, dormir con o sin luz,
solos o acompañados, en un cuarto propio o con los padres, etcétera.
La investigación del
Hospital Virgen de la Luz ha sido galardonada con el Premio a la Mejor
Comunicación en el Área de Sueño durante la XLIX Región Anual de la Sociedad Española
de la Neurofisiología Clínica.”
Los lectores y lectoras de Atraviesa el Espejo se habrán dado cuenta
en seguida de que este comunicado encubre una muy poco ética maniobra de
marketing al servicio de una marca de colchones.
No es la primera vez que una marca se sirve de estudios cuyos resultados
contribuyen a manipular la opiniòn pública en favor de determinados hábitos de
consumo, pero en este caso me resulta especialmente desagradable y vergonzoso, ya
no sólo por la ausencia de rigor científico de la investigación en sí -que analizaré más abajo- , sino porque la divulgación de estos datos implica una total carencia de ética y
responsabilidad por parte de los promotores y difusores de la misma.
Pero la cosa empeoró hoy, al recibir otra nota de prensa de la misma marca,
retractándose de todo lo anterior, obviamente dado el revuelo ocasionado y por
temor a conseguir un efecto contrario al deseado por esta campaña, pero que por
lo menos en mi caso no hace sino dejar aún más patente el afán mercantilista y poco fiable de
sus posicionamientos teóricos.
No quiero imaginar de qué serán capaces estos señores a la hora de fabricar
sus colchones, pero confío en la inteligencia de los lectores de Atraviesa el
Espejo para inferirlo por si mísmos y tomar sus propias decisiones.
Dado que con los datos de la nota de prensa no he podido
reunir suficiente material para rebatir este estudio, he acudido directamente a
la documentación del Hospital,que podéis consultar por vosotros mismos aquí.
Así las cosas, vayamos a los resultados del estudio:
- Se habla indistintamente de bebés de 6 meses y bebés de 15 meses, siendo las características neuromadurativas de ambas poblaciones totalmente distintas, como sabemos e imagino que sabrán las investigadoras.
- No se especifica el número de variables medidas en el experimento ni su descripción.
- No se especifica si hubo caso de doble ciego (la única técnica satisfactoria de evitar potencialmente la tendencia del observador cuando la evaluación final depende en parte de una opinión.) ni el tipo de diseño del estudio.
- Las herramientas de medición empleadas (encuestas presenciales/ telefónicas) así como las condiciones de la observación, no son las adecuadas para realizar una medición en este campo. Concretamente, se deberían haber realizado polisomnografías (técnica que monitoriza los parámetros electrofisiológicos durante el sueño) o alguna técnica de medición similar, a todos los sujetos del estudio, para registrar adecuadamente los estadíos del sueño y su organización temporal y secuencial a lo largo de la noche.
- Desconocemos el índice de fiabilidad y validez del estudio, datos necesarios para calibrar la veracidad de sus conclusiones.
- El estudio parte de la premisa de que "alrededor de los 6 meses de vida en los bebés se estabiliza el ciclo vigilia-sueño y que aproximadamente a los 15 meses se deben establecer los hábitos de sueño"; premisa que no encuentro debidamente argumentada pero que, en cualquier caso, no implica que necesariamente no haya un número de despertares nocturnos absolutamente normal a esas edades.
- El estudio concluye que la prevalencia de trastornos del sueño en la población estudiada (donde dicen "más de 200", pongan ustedes un "214 casos" para ser más exactos) es baja, un 7,9% del total, y que la práctica totalidad de los mismos se refieren a síntomas de lo que ellos denominan como “insomnio”: despertarse más de dos veces en la noche, tardar en dormirse más de 15 minutos o tardar en reiniciar el sueño.
- Considero prioritario señalar que los criterios diagnósticos de las investigadoras para denominar "insomnio" a determinados patrones de sueño infantil son incorrectos ya que, estrictamente, según el DSM IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), el trastorno denominado como "insomnio primario" incluye como síntoma predominante la dificultad para iniciar o mantener el sueño o no tener un sueño reparador durante al menos un mes (ignoro la duración de las observaciones en este caso ya que no se especifica) y la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo (que yo sepa, ésto no se ha evaluado).
- Estos criterios diagnósticos, además, no debieran extrapolarse a bebés , cuyos ritmos circadianos y estadíos del sueño difieren poderosamente del patrón adulto. Así, calificar de "insomnio" el cumplimiento de esos tres criterios en ausencia de los restantes establecidos por el DSM IV y además hacerlo en bebés, es una absoluta incorrección y una falta de rigor científico. Es como si diagnosticasemos a un bebé de "depresión" porque llora.
- Más allá, y siempre según el DSM IV, el diagnóstico diferencial de “insomnio primario” establece claramente que la duración normal del sueño varía considerablemente en la población general y, concretamente, señala claramente que el insomnio primario (en el supuesto cumplimiento de todos sus criterios, que no es el caso) es una patología que se inicia en la edad adulta, de escasa prevalencia en la infancia.
- Siguiendo con el estudio, según sus autoras, el análisis estadístico de los resultados mostró que “los trastornos del sueño se relacionan con hábitos incorrectos de sueño como dormir con los padres, iniciar el sueño en brazos, dormir en la misma habitación que los padres a partir del año de edad o acostar a los niños muy tarde” . En primer lugar, desconozco qué ha llevado a las investigadoras a asumir que dormir con los padres, iniciar el sueño en brazos, etc.. son "hábitos incorrectos", ya que existe abundante evidencia científica de lo contrario. Pero, en cualquier caso, la frase se presta a error, ya que el hecho de que los despertares nocturnos (insisto, que no trastornos del sueño) se relacionen con dormir con los padres, no significa que haya una relación causal entre ambos (es decir, que si duermes con los padres te vas a despertar más) sino que simplemente indica una correlación (dos variables cuyos valores varían juntos), que en este caso, además es estadísticamente poco significativa.
- En cuanto a los datos, me resulta sorprendente que de los encuestados, sólo un 8,2 % manifieste dormir con sus hijos menores de 15 meses (hay diversos estudios cuyas cifras son muy distintas), pero en cualquier caso, dentro de ese grupo, sólo la mitad (4,02%) se despertarían por la noche, cifra que es realmente baja! (en mi entorno más inmediato, desde luego, los bebés se despiertan más.. ¡qué bien se duerme en Cuenca!). El hecho de que del 91,8 % restante que duermen en sus cunas, tan sólo el 3,8 % se despierten por la noche, podría efectivamente indicar que éstos últimos duermen mejor o, quizá más plausible (dado que las características de su sueño han sido medidas a través de inferencias paternas y no mediante instrumentos de medida adecuados), que sus despertares no hayan podido ser registrados por sus progenitores desde la otra habitación.
- A mi juicio, tanto la metodología empleada en este estudio (cuestionarios, diseño) como los supuestos sobre los que se han planteado las hipótesis (diagnóstico incorrecto de “insomnio primario” y establecimiento de “hábitos inadecuados de sueño” de forma totalmente subjetiva y pobremente argumentada), como la calidad y cantidad de la muestra empleados, invalidan claramente los resultados, por lo que no pueden darse por ciertas ninguna de sus conclusiones y, menos aún, sus recomendaciones en cuanto al sueño de los bebés.
Recordemos que el colecho es una práctica ampliamente extendida que no sólo
no presenta ningún riesgo para la salud de bebés y niños mientras se tomen las
debidas precauciones, sino que puede aportar múltiples beneficios a las
familias. Un ejemplo entre muchos: Margot Sunderland directora de educación del
Centro de Salud Mental para Niños en Londres y autora de 20 libros, estipula
que el colecho hace que los niños crezcan como adultos calmados y saludables.
Para estar tan segura, esgrime 800 estudios científicos. Más información aquí.
Pero por encima de todo, me parece primordial que tengamos en cuenta que el colecho es una opción personal y familiar, cuya adopción ha de ser tomada teniendo en cuenta las necesidades y peculiaridades de cada familia y cada niño, no habiéndo "una sóla fórmula válida para todos" sino muchas opciones, tantas como familias.
Sería deseable que los estudios científicos que se realicen en este campo tan
importante como es el de la infancia, hicieran gala de cierto rigor
científico. E igual de deseable, que aquellos que divulgan estos datos, así como las Marcas que comercializan artículos beneficiándose de los mismos, demostrasen un poquito más de ética y respeto para con sus
consumidores.
Violeta Alcocer.
Ilustración: Alejandra Karageorgiu.

8 comentarios:
Me ha gustado mucho el artículo, desde luego has demostrado mucho más rigor científico que los que firman ese "estudio".
Yo también he escrito algún artículo al respecto aunque siempre digo lo mismo que tú que al final es una opción personal que se debería respetar.
Gracias!
Estupendo artículo...Cuando llegó mi hija de China, con 9 meses, y padecíamos su mal dormir, consulté...y afortunadamente me topé con la página "Dormir sin llorar"...fue maravilloso, aprendí a saborear los largos minutos que mi hija tardaba en dormir y...los aprecié como oro...
Llegó mi hijo tres años más tarde, también de China, y...todo fue peor que peor, en eso del dormir...Han pasado dos años y medio...mi niño lleva durmiendo con nosotros mucho tiempo, ha sido la única manera de calmar sus pesadillas llenas de pánico y terror...gritos e insomnios...y así seguiremos hasta que logremos darle aquello que no tuvo en su más tierna infancia...Soy partidaria del colecho...qué menos podemos darle a nuestros hijos!!!! que ternura, suavidad, seguridad, calorcito y confianza...Muchos días de la semana, aparecemos durmiendo los 4 juntos...Es un placer (a pesar de las patadas) para ellos y para nosotros...
Gracias por esta entrada...Violeta...
Mimoterapia.
Para dormir, para comer, para las rabietas, para el cansancio, para la adaptación al cole, para las mudanzas, para los sustos, para los mocos...
Mimoterapia.
Tengo dos hijas,una de ocho meses e otra de dos años y siempre han dormido comigo. Actualmente la mas pequeña comigo en la cama y la otra en su cuna al lado de mi cama y nuestras noches son de MARAVILLA.. duermen bien ellas y yo!
Cuando tuve a mi primera hija fueran muy complicados los primeros meses por el tema de como debe de dormir. He intentado un monton de cosas que me decian y que iba leyendo...un dia ya desesperada (porque nada funcionava y a la hora de domir era un infierno) decidi hacer lo que me decia mi instinto de madre...y todo cambio.
Respecto los padres que acostubrem sus hijos a dormir en su habitacion, en su cama, pero yo lo hago a mi manera y teniendo dos hijas super felices y saludables no lo estaré hacinedo mal!
Pero esto es un tema muy complicado y incluso pediatras tienen opiniones distintas...
Me ha gustado mucho tu articulo y no me sorprende que algumas marcas (las que sean) hagan lo que sea por vender...
O es la Navidad o es que finalmente tengo que admitir que soy una sensiblona, pero he terminado el post con lagrimas en los ojos y es que yo colecho con mis hijos desde su nacimiento, el mayor tiene 4 años y la peque 15 meses, nunca he sido más feliz....Mi hijo no se despierta desde hace mucho tiempo y si alguna vez lo hace me tiene a su lado y mi pequeña se despierta alguna vez, no sé muy bien cuantas, pero mama y se vuelve a dormir, no hay dramas, ni gritos, ni lloros.....Quizás sepa que se despiertan y cuantas veces porque estoy a su lado.....Mi hija se duerme en mis brazos pero en casa de los abuelos lo hace sola desde hace mucho tiempo, desde que los brazos de sus abuelos no "soportan" su peso por mucho tiempo,pero cuando estoy yo...es otra cosa y yo la disfruto, la disfruto mucho mucho....
En cuanto a estos señores y a su poco rigor, prefiero no decir nada simplememnte le diré a todo el que me quiera escuchar que no compren sus productos
Gracias por el articulo
Ojalá el ciencia fuese neutral. Decia Serrat.
Lo que sí podemos es neutralizar a tanto científico que no expone en sus estudios su "marco ideológico".
Gracias por haber sabido rebatir ese estudio con tanta seriedad, mucha mas por cierto que la que utilizaron los que elaboraron dicho estudio. Estoy totalmente deacuerdo contigo. Por casualidad he llegado a tu blog y me ha gustado mucho. Un saludo!
Yaneth
http://yanethpoints.blogspot.com/
excelente blog.me diverti mucho. te dejo el mio www.50postdeunreinoalien.blogspot.com que recien estoy empezando
nos seguimos
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